El proyecto busca dinamizar el turismo rural mediante la digitalización avanzada y la creación de rutas culturales
El patrimonio histórico de la provincia de Burgos da un salto definitivo hacia el futuro. La Fundación Ars Burgensis y Las Edades del Hombre han presentado ‘Ars Museorum’, una red digital y física que conectará 17 de los templos más espectaculares de la provincia, todos ellos catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC).
La iniciativa, que busca convertirse en un motor clave para el turismo rural, vertebrará el territorio a través de tres grandes rutas (norte, centro y sur) combinando la riqueza monumental de localidades como Covarrubias, Peñaranda de Duero o Silos con modelos en 3D, audioguías multilingües y un «pasaporte digital» que funcionará al estilo de la tradicional compostela del Camino de Santiago.
‘Ars Museorum’ es una de las iniciativas que viene desarrollando desde hace año y medio en colaboración con la Fundación Las Edades del Hombre.
17 templos BIC
Se trata de una red digital y física para visitar 17 templos, todos de una gran categoría histórica y artística. Según han explicado el director general de la Fundación Ars Burgensis, Rodrigo Sáiz, y el director de Proyectos, Cecilio Haro, se trata de «una red de centros museísticos» repartidos por la provincia que busca dinamizar el turismo rural mediante la digitalización avanzada y la creación de rutas culturales.
El proyecto, que arranca con 17 templos seleccionados por su condición de Bien de Interés Cultural (BIC), pretende convertir estos espacios en centros de reflexión y puntos de atracción para el visitante. Según han detallado desde la fundación, la iniciativa no solo apuesta por la conservación, sino por una experiencia inmersiva: los templos contarán con modelos en 3D, audioguías en varios idiomas y un sistema de «pasaporte digital», según ha explicado Sáiz.
Se trata de una apuesta «decidida por el desarrollo de nuestros pueblos», ha señalado el responsable de la entidad durante la presentación. La elección de las sedes no ha sido arbitraria, sino que responde a un criterio de «calidad máxima», aprovechando el ingente patrimonio de la provincia, que cuenta con casi un centenar de inmuebles catalogados como BIC.
