Ars Museorum impulsará el turismo en los pequeños pueblos de Burgos con una red de 17 templos musealizados

La Fundación Ars Burgensis presenta un proyecto que combina rutas, digitalización y un pasaporte virtual para conectar enclaves de toda la provincia y «dinamizar el patrimonio rural». La Junta financia un 61% de la inversión total, que asciende a 324.000 euros. 

El Museo del Retablo albergaba la puesta de largo de Ars Museorum, una nueva red de 17 templos musealizados promovida por la Fundación Ars Burgensis, de la Archidiócesis de Burgos, en colaboración con la Fundación Las Edades del Hombre. La iniciativa en cuestión busca reforzar la conservación, difusión y aprovechamiento turístico del patrimonio religioso de la provincia, especialmente en los pequeños municipios.

El director general de la Fundación Ars Burgensis, Rodrigo Sáiz García, subrayaba la importancia de la puesta en marcha de este proyecto y explicaba que nace para conectar los tesoros artísticos y religiosos repartidos por el territorio burgalés.

La red incorpora además herramientas tecnológicas que remarcan su c arácer innovados y permiten mejorar la experiencia de quienes recorran los distintos espacios. «Hay muchísima digitalización, con pasaporte digital, con modelos 3D, con autoguías en varios idiomas…», enumeraba, entusiasta, Sáiz García, para indicar que la apuesta responde también al objetivo de promover el desarrollo de los pueblos.

El proyecto contempla la instalación de contenidos interpretativos y recursos que permitirán completar la visita presencial con información virtual. La Fundación Ars Burgensis ha renovado además su página web, donde se podrán consultar sus programas y proyectos, entre ellos Ars Museorum, con contenidos digitalizados e imágenes de los diferentes enclaves.

La propuesta de Ars Museorum se articulan en tres grandes rutas geográficas que enlazarán los 17 templos y espacios participantes. El planteamiento incluye itinerarios por el norte, el centro y el sur de la provincia, con localidades como Medina de Pomar, Valpuesta, Pancorbo, Burgos, Oña, Covarrubias, Peñaranda de Duero, Gumiel de Izán, Caleruega o Santo Domingo de Silos. La intención es que la iniciativa invite a ampliar la estancia y a descubrir distintos territorios de la provincia. «Lo que se pretende es que esto enganche al visitante y al final los visitantes recorran los 17 templos», añadía.

El proyecto incorpora además un pasaporte digital inspirado en la credencial que portan los peregrinos del Camino de Santiago, que reciben un sello en cada hito que alcanzan. Aunque no habrá inicialmente un abono único de acceso, los visitantes podrán verificar y certificar digitalmente su paso por cada templo hasta completar la red.

La elección de los espacios se basaba en su relevancia patrimonial. Los templos y monumentos seleccionados cuentan, todos, con la declaración de Bien de Interés Cultural, según señalaba el director general de la Fundación. «El criterio es la calidad máxima», afirmaba. Entre los enclaves destacados, además de los citados, figuran Castrillo del Val, Santa María del Campo, Castrojeriz, Sasamón, Villadiego, Santa María de La Vid y Aranda de Duero. El Museo del Retablo, escenario de la presentación, asumirá además el papel de centro de recepción de turistas dentro de esta iniciativa.

La Fundación Ars Burgensis confía en que Ars Museorum contribuya a incrementar y distribuir el flujo turístico por la provincia. Sáiz García recordaba al respecto que la Archidiócesis maneja datos cercanos al millón de visitantes anuales en sus espacios patrimoniales. Si bien la Catedral de Burgos concentra aproximadamente medio millón, «otro medio millon se reparte por otros lugares, principalmente por estas localidades que conforman la red», detallaba, para señalar como ejemplo de impacto positivo el notable crecimiento de visitantes en Gumiel de Izán, tras difundirse el valor de su iglesia conocida como la ‘Petra’ española, y el creciente interés de otros enclaves como Caleruega, Sasamón o Santa María del Campo.

El proyecto cuenta con una inversión total de 324.000 euros, financiada en un 61% por la Junta de Castilla y León. Su desarrollo requería también la coordinación con la Diputación Provincial de Burgos, Sodebur, grupos de acción rural, ayuntamientos y parroquias. Como muestra de estas sinergias, Sáiz García citaba de nuevo a Gumiel de Izán, donde la parroquia alcanzaba un convenio con el Ayuntamiento para ceder durante diez años espacios destinados a la musealización. «Esta fórmula permitirá canalizar ayudas de la Diputación hacia el inmueble. El caso dice mucho de que estamos todos a una en la protección y promoción del patrimonio», consideraba.

Así, Ars Museorum nace como un club de producto turístico religioso «único en España» con vocación de crecer. La Fundación prevé crear una intranet para que los centros puedan compartir noticias, organizar actividades culturales e impulsar propuestas itinerantes. «Queremos que otros ayuntamientos y otras parroquias sepan que funciona y soliciten adherirse», explicaba el responsable de Ars Burgensis, para recalcar que la propuesta presentada era «solo el principio».

El periodista Javier Pérez Andrés, director del programa El Arcón en Castilla y León Televisión y reconocido divulgador del patrimonio cultural, ejerció de maestro de ceremonias de una presentación en la que invocó al turismo como solución a la despoblación. El acto contó con la presencia de los párrocos de municipios involucrados, autoridades locales, como el concejal de Turismo del Ayuntamiento de Burgos, Carlos Niño, o la responsable de Cultura en la Diputación, Raquel Contreras, el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, Roberto Saiz, y parte de los patronos de la Fundación Ars Burgensis.

Por su parte, Carlos Izquierdo Yusta, vicario general de la archidiócesis de Burgos y vicepresidente de la Fundación Ars Burgensis, destacó en su intervención el carácter colectivo y eclesial del proyecto, subrayando especialmente la colaboración entre parroquias, congregaciones religiosas e instituciones públicas como clave para su desarrollo. Puso en valor también la unión entre la ciudad y el mundo rural a través del Museo del Retablo como punto de partida, así como la importancia de trabajar de manera coordinada para profesionalizar la gestión del patrimonio.

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